Hiperpigmentación

22 SEP 2020

La hiperpigmentación (las manchas en la piel) está colocándose, junto con el acné y la preocupación por las arrugas, como uno de los principales motivos de consulta especializada sobre piel. Aunque los diferentes tipos de hiperpigmentación puedan tener distintos orígenes y causas, el resultado sigue siendo la expresión visible de lo que ocurre con los melanocitos (las células encargadas del color y la protección) al estar expuestos a eventos repetidos de estrés o daño, ya sea en la piel directamente o en otros sistemas del cuerpo; en vez de que la sombrilla de pigmento de la melanina se cierre cuando el evento dañino termina, los melanocitos se mantienen activos sobre produciendo pigmento, en un esfuerzo por proteger a otras células y pequeños sistemas en la dermis (la capa más profunda de la piel) y como resultado, la sombrilla permanece abierta.


CAUSAS DE LA HIPERPIGMENTACIÓN

Aunque existen distintos tipos de hiperpigmentación: hiperpigmentación post-inflamatoria (después de un brote de acné, cicatrización, etc.), melasma, hiperpigmentación periorbital, lentigos solares, etc., todas comparten algunos desencadenantes comunes y potenciales causas en la raíz del problema que pueden ser controladas y resueltas desde un enfoque integrativo y holístico. Estas causas y orígenes pueden ser:

  • Altos niveles de toxicidad en el cuerpo, deficiencias de micronutrientes, alimentos procesados, comida chatarra alta en azucares refinados, edulcorantes artificiales, conservadores, aditivos, sensibilidades e intolerancias alimenticias, o alergias no diagnosticadas.
  • Procesos infecciosos no manifiestos o desequilibrios autoinmunes, o deficiencias en la microbiota intestinal, que podría incluir sobrepoblación de cándida, excesiva exposición a los rayos UV, sobre todo derivada de camas de bronceado y por supuesto por tenderse al sol.
  • Estrés, daños a la piel (extracciones y pellizcos constantes), uso frecuente de exfoliantes conteniendo alfa y beta hidroxiácidos, microdermabrasión, tratamientos laser y otros; exposición constante a tóxicos en el ambiente, y repetidas aplicaciones de ingredientes tópicos irritantes o sensibilizantes.

 

UN ENFOQUE INTEGRAL

Un enfoque holístico solo a nivel tópico (aplicación de productos naturales y tratamientos orgánicos sobre la piel) no sería una solución duradera. La supresión de la producción de melanina o la inhibición de la tirosinasa con ingredientes farmacéuticos tampoco es la solución, pues no es una corrección definitiva y la supresión de una función biológica siempre lleva al desequilibrio de otra. Sin embargo, un régimen de cuidado con productos tópicos bien elegidos realmente puede ser de ayuda, complementándolo con dieta adecuada, estilo de vida y cambios en nuestro marco de pensamiento.


Cuando estés tratando la hiperpigmentación es importante ser suave y amable con tu piel; por más tentador que sea frotar, quemar o hacer desaparecer manchas oscuras o una pigmentación dispareja, este comportamiento con frecuencia hace más daño del que repara. También es útil reducir al mínimo las exfoliaciones químicas y evitar del todo las exfoliaciones mecánicas y las microdermoabrasiones.


Es importante evitar la sobre-limpieza, pues provoca irritación y hace a la piel más susceptible a inflamarse fácilmente. Es mejor usar aceites suaves, leches o cremas limpiadoras, y minimizar el uso de espumas y detergentes cosméticos.


La protección solar es importante cuando se está tratando la hiperpigmentación, pero procura usar protectores que contengan únicamente pantallas físicas como el óxido de zinc, y evita ingredientes potencialmente irritantes como los filtros químicos sintéticos.


LA HIPERPIGMENTACIÓN Y LA DIETA

Aunque la hiperpigmentación se muestra en la superficie, y los melanocitos viven entre las capas de la piel, la salud y funcionalidad de esas células especializadas depende en gran medida de los nutrientes que reciben de tu dieta. Las dietas ricas en alimentos frescos y completos, con altas cantidades de fitonutrientes (vitaminas y antioxidantes derivados de plantas), minerales, aminoácidos, proteínas y ácidos grasos esenciales son cruciales para mantener células sanas, y por tanto para mantener una piel bella, es decir, una piel fuerte, sana y funcional.


Las dietas que consisten en alimentos empacados, procesados y comida rápida, carecen de nutrientes y contienen altos niveles de grasas manufacturadas, sodio y azúcares. Son difíciles de digerir y muy acidificantes. Todos estos factores contribuyen a un estado de inflamación sistémica.


Cuando la piel está desnutrida en el nivel celular, las mutaciones en el ADN son más frecuentes, y las células no funcionan adecuadamente. Las fallas mutagénicas en el ADN de los melanocitos juegan un papel importantísimo en el origen de la hiperpigmentación. Y más allá, las dietas pro-inflamatorias, como las mencionadas más arriba, están mandando señales continuas de estrés a las células del cuerpo, activando una respuesta inflamatoria permanente, y por tanto, la sombrilla de pigmento del melanocito permanece abierta. No obstante que los profesionales del cuidado de la piel no pueden diagnosticar o recetar protocolos nutricionales para tratar condiciones cutáneas como la hiperpigmentación, podemos ofrecer una serie de mejoras generales en la dieta que, con el tiempo, pueden reducir significativamente los desencadenantes y resolver de raíz las causas.


Las acciones de mejora en la dieta incluyen cantidades generosas de vegetales frescos de hoja verde oscuro, consumidos en ensaladas, licuados con fruta y sopas. También frutas y verduras coloridos pues los pigmentos naturales contienen altas concentraciones de antioxidantes, que se encargan de neutralizar el daño de los radicales libres desde adentro, lo que significa que protegen y alimentan a nuestras células.


Una modificación importante en la dieta sería reducir o evitar del todo los azúcares procesados y los carbohidratos simples, como el arroz blanco, harina blanca y pastas. Los carbohidratos complejos, como granos enteros, arroz integral, amaranto, quinoa, etc., siempre serán mejor opción.

Apoya la salud de tu tracto digestivo y propicia una sana y diversa microbiota con caldo de hueso (bone broth) que es rico en gelatina (colágeno), minerales y grasas saludables. En este mismo sentido, es importante añadir a la dieta alimentos fermentados como kéfir, tofu, kombucha, sauerkraut, etc.


Otro cambio dietético que puede ser de mucha ayuda es el consumo de carne y lácteos orgánicos. Los productos cárnicos y lácteos industriales están tratados con hormonas. Añadir esas hormonas a un sistema ya de por sí hormonalmente fuera de equilibrio, no ayudará a resolver una condición cutánea que puede tener una causa hormonal. Reduce también el consumo de alcohol y cafeína, y presta atención a posibles desencadenantes alérgicos en tus alimentos. Distintas personas reaccionamos a distintas cosas, de manera que, si tu hiperpigmentación pareciera agudizarse después de comer ciertos alimentos, es posible que tengas sensibilidad a ellos.

  • CAMBIOS EN TU ESTILO DE VIDA
  • Estamos expuestos permanentemente a contaminación en muchos niveles: aire, agua, pesticidas, herbicidas, antibióticos, esteroides sintéticos, plásticos, detergentes, solventes, perfumes etc.
  • En promedio, según algunos estudios, una mujer que utiliza productos de cuidado personal y maquillaje de origen sintético, está expuesta a más de 125 diferentes ingredientes sobre su piel diariamente. Muchas de estas sustancias son disruptoras endócrinas, con la habilidad de “imitar” la acción de las hormonas naturales de tu cuerpo, sacarlas de balance e interferir con las capacidades del sistema endócrino de regular funciones vitales y de comunicarse adecuadamente con las células.
  • Evita al máximo la exposición de tu piel a contaminantes y productos sintéticos, pero además procura asegurarle a tu cuerpo suficientes horas de sueño, hidratación y actividad física adecuada. Realmente los ajustes y mejoras en el estilo de vida pueden hacer una diferencia significativa en la salud de las células, y por tanto, en la salud de tu piel.
  • Los baños y la limpieza con agua muy caliente también deben evitarse, pues el calor extremo puede agravar el estrés de los melanocitos, tanto como puede desencadenar o agravar condiciones inflamatorias como rosácea o psoriasis.
  • EL PODER DE UNA MENTE POSITIVA
  • La hiperpigmentación puede afectar emocionalmente a la persona que la padece, sobre todo si está relacionada con desequilibrios hormonales, como es el caso generalmente.
  • Los sentimientos de vergüenza, imperfección, desesperanza, condena y fealdad pueden estar jugando un papel sutil, encubierto o abiertamente manifiesto. Estas emociones aumentan los niveles de hormonas asociadas al estrés: cortisol y adrenalina. Los niveles activos y constantes de estas hormonas mantienen a la alza los procesos de respuesta inflamatoria del cuerpo. LA INFLAMACIÓN ES UNA CAUSA BIEN CONOCIDA, Y/O UN FACTOR DESENCADENANTE DE TODAS LAS CONDICIONES CUTÁNEAS. Esto incluye melasma e hiperpigmentación post-inflamatoria, debido al constante estímulo en la producción de la hormona que se encarga de mantener activo al melanocito.
  • En lugar de añadir más estrés al intentar controlar las emociones asociadas a una condición de hiperpigmentación, es más amoroso y más efectivo ofrecerte a ti misma un esquema de trabajo personal que promueva tu calma y tu paz mental.
  • Como puedes ver, es posible hacerte cargo de tu hiperpigmentación desde un enfoque integral. En otra entrada hablaremos de algunas técnicas de masaje facial que, combinadas con ciertos rituales, puedes incluir en tu protocolo de auto-tratamiento de tu hiperpigmentación. Ojalá puedas evitar todo tratamiento agresivo, tanto físico como químico.
  • Es importante hacer las paces con tu piel.
  • Mucho amor.

Escrito por Edena Skin

PRODUCTOS RELACIONADOS

Dejar un comentario

Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados